La fábrica de alas

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Último discurso

Escrito por fagondo 14-01-2010 en General. Comentarios (1)

"Amigos míos:

Seguramente esta es la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación.

Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron... soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino que se ha autodesignado, más el señor Mendoza, general rastrero... que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno, también se ha nominado director general de Carabineros.

Ante estos hechos, sólo me cabe decirle a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.

Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen... ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi patria: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes,. quiero que aprovechen la lección.

El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas, esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros; a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días estuvieron trabajando contra la sedición auspiciada por los Colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas que una sociedad capitalista da a unos pocos.

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron, entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos... porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando la línea férrea, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder: estaban comprometidos. La historia los juzgará.

Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, lo seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores.

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi patria: tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición."

 

Salvador Allende. Último discurso. Al final del día Allende se suicidó, para evitar ser capturado.

Entendernos a nosotros mismos

Escrito por fagondo 04-01-2010 en General. Comentarios (0)

" Mi viejo y yo habíamos quedado en vernos en el camarote antes de cenar. Sin darle muchas explicaciones, le conté que había hecho algunas observaciones importantes, y durante la cena mantuvimos una interesante discusión acerca del ser humano.
Yo dije que me parecía curioso que los seres humanos, que somos tan listos para muchas cosas, como por ejemplo la exploración del espacio y la composición de los átomos, no sepamos más sobre nosotros mismos. Entonces mi viejo dijo algo tan inteligente que creo que puedo recordarlo palabra por palabra:
-Si nuestro cerebro fuera tan sencillo como para poder entenderlo, seríamos tan tontos que, de todos modos, no lo podríamos entender.
Me quedé un buen rato meditando sobre esta frase. Al final, llegué a la conclusión de que la frase decía más o menos todo lo que podía decirse sobre la pregunta que yo había hecho.
Mi viejo continuó:
—Porque hay cerebros mucho más simples que el nuestro. Por ejemplo, podemos, al menos hasta cierto punto, entender cómo funciona el cerebro de una lombriz. Pero la lombriz no puede; para eso, su cerebro es demasiado simple.
—Puede que haya un dios que nos entienda.
Mi viejo se sobresaltó. Creo que le impresionó un poco que yo fuera capaz de hacer una pregunta tan astuta.
-Puede ser. Pero, en ese caso, él sería tan enormemente complicado que seguramente no sería capaz de entenderse a sí mismo."

 

Jostein Gaarder. El misterio del solitario

El despertar de Ananda

Escrito por fagondo 04-01-2010 en General. Comentarios (0)

"Una de las leyendas que tratan acerca del esfuerzo espiritual tiene por protagonista a Ananda,
el discípulo amado de Buda. Dice la historia que llegó el momento en que el Buda enfermó y murió;
había estado enseñando durante cuarenta y cinco años y muchos de sus discípulos habían alcanzado
la iluminación. Pero uno de los que todavía no lo habían conseguido era precisamente Ananda,
el fiel auxiliar y ayudante del Buda.

Esto puede resultar un tanto sorprendente, dado que de todos los discípulos Ananda había sido el que había oido y recordado cuanto habia dicho el Buda. Ananda, que se veía sometido al ajetreo de las actividades diarias que sin duda nos resultan muy familiares a todos nosotros, había estado tan ocupado acompañando al Buda allá donde fuera y resolviendo los problemas que generaba el grupo de los discípulos, que había tenido poco tiempo para entregarse a la meditación.

Varios meses después de acaecida la muerte de Buda, se produjo un acontecimiento para el que resultaba necesario que Ananda se hallase iluminado. Iba a tener lugar el Primer Consejo de los Arahats, para codificar todas las enseñanzas dadas por el Buda. La presencia de Ananda era imprescindible
en tal reunión ya que era el discípulo que mejor podía comentar los sutras budistas.

Pero como no se hallaba iluminado, no podía asistir al Consejo.
Entonces Ananda hizo la única cosa que le era posible realizar en tales circunstancias. Igual que si tuviera que prepararse para un examen, se retiró en una especie de maratón espiritual
para alcanzar su iluminación en una lucha contrarreloj. Y llegó finalmente la mañana del día anterior al Consejo, y Ananda todavía seguía retirado en meditación.

Llegó la medianoche y Ananda seguía luchando para conseguir su iluminación, sentado en una pequeña celda monástica. Cuando sólo faltaban quince minutos para que, a las cuatro de la madrugada, sonase la hora de levantarse, Ananda se dió por vencido y pensó:
"Bueno, así son las cosas. Está claro que yo no soy un Arahat ".
Agotado por el esfuerzo que había hecho, dió por concluida su postura meditativa y se dispuso a dormir. Ananda había dejado de intentar ser lo que no era.
Y en ese preciso momento, antes de que apoyase la cabeza sobre la almohada, en ese justo instante, se convirtió en un Arahat, un ser completamente despieto e iluminado.
Finalmente, había alcanzado la iluminación dejándose ir, parando su mente y viendo las cosas tal como eran. Al rendirse y entregarse por entero, consigió lo que estaba buscando.
Siendo el que en realidad era, Ananda logró el despertar. " 

Lama Surya Das (El despertar del Buda interior)

Deseos satisfechos

Escrito por fagondo 04-01-2010 en General. Comentarios (0)

"Y sin embargo, si todos los deseos se vieran satisfechos en cuanto despiertan, ¿en qué ocuparían los hombres su vida, cómo pasarían el tiempo? Imaginemos a esta raza transportada a una Utopía donde todo creciera espontáneamente y los pavos volaran asados, donde los amantes se encontraran sin más demora y supieran permanecer juntos sin mayor dificultad: en semejante lugar algunos hombres se morirían de aburrimiento o se ahorcarían, otros lucharían y se matarían entre ellos, y así crearían por sí mismos más sufrimiento del que la naturaleza les causa tal como es ahora."

Arthur Scopenhauer

Tus hijos

Escrito por fagondo 03-01-2010 en General. Comentarios (0)

"Tus hijos no son tus hijos. Son los hijos e hijas del anhelo de la vida. Vienen a través de ti, pero no de ti y, aunque están contigo, no te pertenecen. Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues tienen los suyos propios. Puedes albergar sus cuerpos, pero no sus almas, pues sus almas habitan en la casa del mañana, que tú no puedes visitar, ni siquiera en sueños. Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no intentes que sean como tú."

Kalil Gibrán