La fábrica de alas

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Busca y ve las maravillas

Escrito por fagondo 29-04-2010 en General. Comentarios (0)

- Te ocupas demasiado de ti mismo. Ese es el problema. Y eso produce una tremenda fatiga.

-¿Pero qué otra cosa puedo hacer, don Juan?

- Busca y ve las maravillas que te rodean. Te cansarás de mirarte a ti mismo, y el cansancio te hará sordo y ciego a todo lo demás.

 

Las enseñanzas de don Juan. Carlos Castaneda

El conocimiento de los hechos curiosos

Escrito por fagondo 05-04-2010 en General. Comentarios (0)

"El conocimiento de hechos curiosos no sólo hace menos desagradables las cosas desagradables, sino que hace más agradables las cosas agradables. Yo encuentro mejor sabor a los melocotones y a los albaricoques desde que supe que fueron cultivados inicialmente en China, en la primera época de la dinastía Han; que los rehenes chinos en poder del gran rey Kaniska los introdujeron en la India, de donde se extendieron a Persia, llegando al Imperio romano durante el siglo I de nuestra era; que la palabra 'albaricoque' se deriva de la misma fuente latina que la palabra 'precoz', porque el albaricoque madura tempranamente, y que la partícula inicial 'al' fue añadida por equivocación, a causa de una falsa etimología. Todo esto hace que el fruto tenga un sabor mucho más dulce."

Elogio de la ociosidad. Bertrand Russell.

El ejército de Baadur

Escrito por fagondo 28-03-2010 en General. Comentarios (1)

"El ejército del sultán Baadur dejó sus campamentos del Valle Negro hacia fines de marzo. Era un ejército inmenso, marchaba destinado a conquistar Cachemira, pero era completamente diverso de los que hasta ese día se habían enfrentado y combatido. En realidad de verdad, no se parecía a ningún ejército de los reinos e imperios de los hombres.

El sultán Baadur, convertido a las doctrinas de profeta Muni, pensaba que la guerra no condice con la dignidad de nuestra especie, creada por los dioses tan por encima de las demás especies. Decía Baadur el Sabio que los hombres tienen misiones y oficios mucho más elevados que quitar la vida a sus semejantes. Morder, despedazar, estrangular, envenenar, son operaciones que corresponden mejor a la mayor parte de los animales, a quienes fueron dadas armas naturales aptas: cuernos, dientes, garras, vesículas con veneno. Y el sultán Baadur fue el príncipe que formó un gran ejército compuesto por animales amaestrados para hacer la guerra.

El ejército que en una mañana de marzo salió del Valle Negro, llevaba como vanguardia una manada de lobos hambrientos; seguía a éstos una legión de leopardos atraillados, una tropa de osos velludos y feroces, un lote de toros salvajes, un apretado regimiento de fieros leones, y,finalmente, una larga hilera de grandes elefantes, destinados los últimos a pisotear y deshacer a los enemigos que las bestias procedentes hubieran herido sin llegar a matar.

Para guiar y vigilar a esas manadas de bestias, aun cuando ya estuvieran guiadas y adiestradas, para prestar servicios de guerra, era necesario contar con un cierto número de hombres. Mas el prudente Baadur no había querido que para ese peligroso y desagradable oficio fueran llamados hombres libres e inocentes. Había hecho salir de las cárceles a todos los condenados de homicidio o intento de homicidio que eran huéspedes de las prisiones de su reino, concediéndoles gracia y libertad con la condición de que amaestraran a las fieras en el arte de la guerra y las condujeran contra el enemigo. Mas prohibió que esos hombres participaran en los combates, tan sólo debían vigilar y azuzar a los animales puestos a sus órdenes. Afirmaba Baadur que ni siquiera a los asesinos se les debía permitir dar la muerte.

Algunos de esos hombres, conducían en carros tirados por mulas, muchos halcones con capuchón, los que en el momento de la batalla serían liberados de los capuchones y, de acuerdo a la enseñanza recibida, se lanzarían contra los enemigos arráncondoles los ojos. Otros delincuentes indultados guardaban en amplias canastas cerradas serpientes que, en el momento oportuno, serían arrojadas en medio del ejército enemigo, esparciendo la muerte a su alrededor.

Así estaba formado y ordenado el ejército que el poderoso sultán Baadur, amigo de los hombres, hizo partir una mañana de marzo desde el viejo Valle Negro. Y el ejército marchó por montes y bosques, durante días y días, y todos los seres vivientes se alejaban de su camino apenas huían el aullido de los lobos, el rugido de los leones, el bramido de los osos, el mugido de los toros y los clamores de los elefantes. Y el ejército de las fieras entró en Cachemira y fue lanzado contra los aterrorizados defensores, hombres simples y débiles armados con lanzas y flechas. La furibunda tropa de animales famélicos anonadó, trastornó y devoró al poderoso ejército del rey de Cachemira. Pero cuando los infelices guerreros humanos estuvieron todos muertos o dispersos, sucedió algo horrible, sucedió lo que el sabio Baadur no había previsto: las fieras, cebadas y ebrias de sangre y exterminio, no obedecían más las órdenes y amenazas de sus guardianes. Estos, profiriendo voces espantosas, repartiendo latigazos, dando golpes con mazas de hierro y punzando con lanzas, intentaban reducir y alinear a sus animales, pero, todo era en vano. Ni siquiera los halcones querían volver a sus refugios, ni las serpientes oían los tañidos de flauta de los encantadores. Más aún, se desató otra espantosa carnicería: las hordas desencadenadas de las fieras, como enloquecidas por la libertad y el tumulto, se lanzaron contra los malhadados domadores y conductores y en poco tiempo deshicieron hasta el último. Finalmente, una vez ahítos, se diseminaron y escondieron en la interminable selva.

Así terminó la veloz conquita de Cachemira, así concluyó el ejército felino del sabio Baadur, del gran sultán que no quería enviar a los hombres para que mataran a los hombres."

El libro negro. Giovanni Papipini

 

Capacidad de regeneración

Escrito por fagondo 01-03-2010 en General. Comentarios (0)

"Ten en cuenta y piensa que nadie, absolutamente nadie en este mundo, avanza sin tropezar y sin caerse más de una vez, que a todos nos han engañado, traicionado o abandonado alguna vez. Y que todos tenemos la capacidad de recuperarnos de los golpes para seguir adelante, siempre adelante. Tú crees a veces que no la tienes. Pero créeme, también la tienes. Porque eres humano, y el ser humano posee una sorprendente capacidad de regeneración que obedece a un impulso vital innato. Piensa en las muchísimas personas que, aun habiendo vivido una situación traumática(tortura, masacre, campos de concentración...), han conseguido encajarla y seguir desenvolviéndose y viviendo, incluso en un nivel superior, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en ellos recursos latentes e insospechados, porque todos poseemos la capacidad de enfrentar la adversidad e incorporarla a los proyectos de vida como un asunto que no detiene nuestro desarrollo integral, sino que nos permite reencuadres y cambios de perspectiva. Así, frente a circunstancias de mayor vulnerabilidad, surgen ideas, habilidades, intuiciones, conocimientos e impulsos que reconectan con la vida bajo el alero de este impulso humano a crecer y desarrollarse, aun en situaciones difíciles. Trascender a las circunstancias y darle sentido al dolor y al sufrimiento son factores que hacen resistentes tanto a niños como a los adultos que se encuentran frente a una situación de pérdida significativa u otros conflictos tales como la guerra, la pobreza o las dictaduras."

 

Lucía Etxeberría. Ya no sufro por amor.

Soñó que era una mariposa

Escrito por fagondo 11-02-2010 en General. Comentarios (0)

"Tzu soñó, una noche,

que era una mariposa.

Al despertar

ignoraba si era Tzu

y había soñado

que era una mariposa,

o si era una mariposa

y estaba soñando que era Tzu." 

Shimriti