La fábrica de alas

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Llegará, más tarde o más temprano

Escrito por fagondo 01-10-2009 en General. Comentarios (1)

Llegará, más tarde o más temprano,

pero sé que ese día llegará…

Levantaré mi voz, prepararé mi garganta

y anunciaré lleno de gozo

que esta vida es mía, de nadie más,

que sólo a mi me pertenece

y que únicamente yo puedo vivirla

como yo mismo quiera,

sin máscaras, sin mentiras, sin medias tintas,

sin maquillajes, sin borradores,

sin angustias ni bloqueos existenciales

 

Anunciaré mi vida como mi única

y verdadera posesión

y alzaré mi voz al viento

para cantarle una canción de gratitud…

 

Y seré lo que siempre fui

y siendo no dejaré de ser

lo que siempre quise ser

siendo lo que no era…

 

Y vuestras charlas ya no harán efecto alguno en mí.

Vuestras televisiones ya no me quitarán más el ánimo.

Vuestros miedos ya no me arrastrarán hacia el inmovilismo.

Vuestros prejuicios ya no interferirán en mis actos.

Vuestros afanes dominadores ya no someterán mi voluntad,

ni vuestras variadas drogas conseguirán adormecer mi conciencia.

 

Porque seré libre… Seré el dueño de mi única y verdadera posesión:

mi propia vida. Y yo mismo seré quien decida hacia dónde quiero caminar.

 

fagondo

La eterna viviente

Escrito por fagondo 31-08-2009 en General. Comentarios (0)

Dime… Si muere cada ser que viene a nacer a la vida…

Si muere cada día el sol para que alumbre la oscuridad…

Si mueren las estrellas, los planetas y las galaxias…

Si mueren los dioses, los poetas y los genios…

¿Por qué no vas a morir tú?

 

Dime… Si muere el gusano para ser mariposa…

Si muere el Invierno para que emerja la Primavera…

Si muere el Verano para que asome el Otoño…

Si muere la Infancia para que brote la Juventud…

Si muere la edad adulta para que surja la Vejez…

¿Por qué no vas a morir tú?

 

Dime… Si mueren la fama y el poder…

Si mueren los imperios y sus emperadores…

Si muere cada instante para que pueda emanar de la nada el siguiente instante…

Si muere la belleza y hasta el aroma de las flores se pierde…

Si muere todo cuanto vive, vivió y vivirá…

¿Por qué te aferras tanto a la vida? ¿Por qué le otorgas tanta solemnidad?

¿Por qué no dejas que viva en ti también la muerte y en vez de esto la rechazas,

la repudias, la ignoras, cuando es la eterna viviente?

 

Puede entonces que habiendo llegado a ese estado en el que aceptas la muerte como compañera inseparable,

sepas abrazar más la vida y llegues a entender

que lo que la hace tan valiosa es justamente su temporalidad.

¿Y quién si no la muerte puede ser mejor compañera para la vida?

¿Quién si no la muerte hace que la vida adquiera la grandeza que posee?

 

fagondo

Cuando te invada la desesperación

Escrito por fagondo 24-08-2009 en General. Comentarios (0)

Cuando te invada la desesperación…

Cuando lamentes haber nacido en este mundo…

Cuando no exista más en ti sentimiento alguno de esperanza…

Cuando sientas que tu naturaleza, que tu esencia, está sumida en un profundo sueño…

Cuando desees encerrarte para siempre entre cuatro paredes y no salir jamás…

Cuando quieras quitarte la vida…

¡Recuerda aquel día en que los hombres conseguimos volar!

¡Recuerda aquel día en que levantamos catedrales!

¡Recuerda aquel día en que compusimos óperas!

¡Recuerda aquel día en que curamos enfermedades que creíamos incurables!

¡Recuerda aquel día en que dotamos a las máquinas de inteligencia!

Recuerda aquel día en que pudimos alcanzar lo inalcanzable…

Cuando ya nadie confiaba, cuando ya nadie luchaba…

Recuerda aquel día…

¡Porque alguien sí luchó!

¡Porque alguien sí confió!

¡A pesar de que el resto ya no lo hacía!

Y pon tu fe, pon tu corazón, en la estela de aquel hombre,

pues en él se encuentra el espíritu de la humanidad.

¡Contágiate de su fuerza y vive!,

¡Vive, hermano mío!

Porque te necesitamos para seguir alzando nuestra bandera

en pro de las proezas imposibles.

fagondo

Humanidad

Escrito por fagondo 18-08-2009 en General. Comentarios (0)

Humanidad…. Durante mucho tiempo, te busqué entre las gentes. Quería retratar tu alma con precisión absoluta…

Pero al conocerte, supe que tu rostro era etéreo.

 

Mas pude sentirte…

 

Te sentí entre los desesperados,

siendo reconquista de su fortaleza…

y entre los sin voz,

siendo orador inagotable…

 

Te sentí entre los autómatas exánimes,

siendo brío vigoroso…

y entre los que dejaron de confiar,

siendo insignia de su nueva fe …

 

Te sentí entre los relegados,  

siendo garante valeroso…

y entre los perdidos,

siendo lucero incandescente…

 

Te sentí entre los indecisos,

siendo camino decisivo…

y entre los pusilánimes,

siendo vivaz vendaval vivificante.

 

fagondo

No pierdo la esperanza

Escrito por fagondo 14-08-2009 en General. Comentarios (0)

Esperamos que el día de los sueños que alimentan nuestros pasos llegue pronto. Lo anhelamos cada día. Y rezamos cada día. Y nos resignamos a sufrir cada mañana al despertarnos, pensando en la venida de esos sueños.

Mientras tanto, dejamos que el sudor de nuestras frentes se haga barro y deforme nuestros ojos, hasta que dejamos de ver aquellos sueños que alentaron nuestros pasos.

Pero seguimos andando, y rezando, y sufriendo, aunque ya no vemos los sueños por los que nos pusimos en camino.

Pero aquellos sueños no mueren. Aquellos sueños sobreviven en algún lugar de nosotros. Porque los sueños verdaderos, aquellos que nacieron firmando nuestra alma, nunca mueren.

Y aceleramos cada vez más. La inconsciencia nos lo exige. Debemos evitar la esquizofrenia a la que nos llevaría hallar de nuevo aquellos sueños que un día conocimos como nuestros.

Y así todo se convierte en una loca lavadora de desamparados sueños de atormentados propietarios, loca lavadora que no cesa de girar. Y cada vez gira más rápido, al ritmo de los pasos de las gentes.

Porque nuestras mentes corren mil veces más que nuestros pasos para no poder escuchar el desconsuelo de aquellos sueños olvidados el día que perdimos nuestros ojos.

Pero no pierdo la esperanza. Porque he sabido de hombres capaces de quedar en pie mientras el resto se humilla ante la obscena hipocresía, esperpéntica falsedad que nos rodea. Sé que no son muchos quienes así han obrado, pero mientras haya un único hombre que lleve por montura su propia quimera, yo seguiré fiel a mi esperanza.

fagondo