La fábrica de alas

Puede pensar

Escrito por fagondo 17-08-2009 en General. Comentarios (0)

General, tu tanque es muy potente,

aplasta cien hombres y arrastra el pinar.

General, pero tiene un defecto,

necesita un hombre que lo pueda guiar.


General, tu avión es poderoso,

vuela como tormenta y destruye la ciudad.

General, pero tiene un defecto,

necesita un hombre que lo pueda pilotar.


General, el hombre es muy útil,

puede volar, puede matar.

General, pero tiene un defecto,

puede pensar, puede pensar .

Bertolt Brecht.

Rebelión

Escrito por fagondo 15-08-2009 en General. Comentarios (0)

"A menudo la rebelión se manifiesta en un tipo de tortuguismo general, en un desinterés del mundo, en la pereza y la pasividad, hasta en las formas más patológicas de la autodestrucción lenta."

Erich Fromm

Poetas, no perdamos el tiempo

Escrito por fagondo 14-08-2009 en General. Comentarios (0)

Si el mar es infinito y tiene redes,

si su música sale de la ola,

si el alba es roja y el ocaso verde,

si la selva es lujuria y la luna caricia,

si la rosa se abre y perfuma la vida,

si el amor va y me besa y me deja temblando.

¿qué importancia tiene todo esto,

mientras haya en mi barrio una mesa sin patas,

un niño sin zapatos o un contable tosiendo,

un banquete de cáscaras,

un concierto de perros,

una ópera de sarna...

 

Debemos inquietarnos para curar la simientes,

para vendar corazones y escribir el poema

que a todos nos contagie.

Y crear esa frase que abrace todo el mundo,

los poetas debiéramos arrancar las espadas,

inventar más colores y escribir padre nuestros.

 

Ir dejando las risas en las bocas del túnel,

y no decir lo íntimo, sino cantar al corro,

no cantar a la luna, no cantar a la novia,

no escribir unas décimas, no fabricar sonetos.

Debemos, pues sabemos, gritar al poderoso,

gritar eso que digo, que hay bastantes viviendo

debajo de las latas con lo puesto y aullando,

y madres que a sus hijos no peinan a diario,

y padres que madrugan y no van al teatro.

Adornar al humilde poniéndose en el hombro nuestro verso,

cantar al que no canta y ayudarle es lo sano.

Asediar usureros, y con rara paciencia convencerles sin asco.

Trillar en la labranza, bajar a alguna mina,

ser buzo una semana, visitar los asilos,

las cárceles, las ruinas, jugar con los párvulos,

danzar en las leproserías.

Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos,

que al corazón le llega poca sangre.

 

Gloria Fuertes

Sed hombres

Escrito por fagondo 14-08-2009 en General. Comentarios (0)

¿Buscáis un objetivo para vuestras vidas?

En el mundo faltan tres millones de médicos:

sed médicos entre los pobres.

Más de mil millones de seres humanos

no saben leer

ni escribir: sed maestros para ellos.

Dos hombres de cada tres

no comen lo suficiente:

sed sembradores

y lograd que las tierras incultas

den cosechas que los sacien.

Vuestros hermanos necesitan de vosotros:

sed sencillamente

nobles obreros en cualquier disciplina,

porque todo trabajo es nobleza

cuando está pendiente de una estrella.

 

Negaos a meter vuestra vida

en una vía muerta.

Pero negaos también

a la aventura en que cuenta más

el orgullo que el servicio.

Denunciad, pero para ayudar.

Protestad, pero para construir.

Que vuestra misma rebelión sea amor.

Sed cada uno de vosotros

una pequeña parte,

una chispa de ese amor.

Organizad la epidemia del bien,

y que todo el mundo se contagie.

Fuertes son quienes creen

y quieren construir:

construid la felicidad de los demás

y el mañana tendrá vuestro rostro.

 

¿Buscáis un objetivo para vuestra vida?

El mundo está deshumanizándose:

sed hombres.

 

Raoul Follereau

No pierdo la esperanza

Escrito por fagondo 14-08-2009 en General. Comentarios (0)

Esperamos que el día de los sueños que alimentan nuestros pasos llegue pronto. Lo anhelamos cada día. Y rezamos cada día. Y nos resignamos a sufrir cada mañana al despertarnos, pensando en la venida de esos sueños.

Mientras tanto, dejamos que el sudor de nuestras frentes se haga barro y deforme nuestros ojos, hasta que dejamos de ver aquellos sueños que alentaron nuestros pasos.

Pero seguimos andando, y rezando, y sufriendo, aunque ya no vemos los sueños por los que nos pusimos en camino.

Pero aquellos sueños no mueren. Aquellos sueños sobreviven en algún lugar de nosotros. Porque los sueños verdaderos, aquellos que nacieron firmando nuestra alma, nunca mueren.

Y aceleramos cada vez más. La inconsciencia nos lo exige. Debemos evitar la esquizofrenia a la que nos llevaría hallar de nuevo aquellos sueños que un día conocimos como nuestros.

Y así todo se convierte en una loca lavadora de desamparados sueños de atormentados propietarios, loca lavadora que no cesa de girar. Y cada vez gira más rápido, al ritmo de los pasos de las gentes.

Porque nuestras mentes corren mil veces más que nuestros pasos para no poder escuchar el desconsuelo de aquellos sueños olvidados el día que perdimos nuestros ojos.

Pero no pierdo la esperanza. Porque he sabido de hombres capaces de quedar en pie mientras el resto se humilla ante la obscena hipocresía, esperpéntica falsedad que nos rodea. Sé que no son muchos quienes así han obrado, pero mientras haya un único hombre que lleve por montura su propia quimera, yo seguiré fiel a mi esperanza.

fagondo