La fábrica de alas

El Imperio del miedo

Escrito por fagondo 04-12-2011 en General. Comentarios (0)

Sólo quierenque vivamos asustados, con miedo, temerosos incluso de levantarnos por lamañana y disponernos a vivir. Es su método, su fórmula mágica, la que anulanuestro potencial y nos convierte en sus esclavos.
Nos amenazan con todo lo posible, casi con todo lo que existe y se mueve anuestro alrededor. Pero, sobre todo, nos amenazan con aquello que elloscrearon, inventaron, y luego nos convencieron de que era indispensable paravivir.
Pero para vivir no son necesarias muchas cosas que nos vendieron, que nosofrecieron como imprescindibles, que nos atraparon y nos redujeron a zombisbailando a su gusto, a su criterio y, sobre todo, a su egoísmo y a su sedinsaciable de poder.
Están por todas partes, en todo el planeta, se parecen todos, hablan el mismolenguaje, son como clones.
Miran al resto de la humanidad por encima del hombro, la consideran inferior,instrumentos para conseguir sus propios fines. Es algo heredado de losorígenes, de los tiempos en los que el hombre fue creado y utilizado  comouna subespecie.
Pero el hombre, el ser humano, ha evolucionado, ha desarrollado parte de supotencial y algún día se convertirá en algo muy poderoso. Por eso le temen, poreso le esclavizan, por eso le ocultan la verdad.
Los poderes del imperio del miedo se turnan para ejercer su influencia malignasobre la humanidad. Primero fueron los religiosos. El poder de las religionessometió al hombre a la ignorancia y al miedo. La humanidad vivió, y aún viveuna parte, preocupada por su “condena”, temerosa de un “dios” cruel yvengativo, atemorizada por unos “intermediarios” crueles, déspotas y carentesdel más mínimo sentimiento sensible hacia el dolor del hombre. Pero lasreligiones han perdido su fuerza, basada en el miedo, y ya no ocupan el lugarde privilegio que ocuparon.
Luego están los políticos, los “dioses” ascendidos de entre el pueblo quedieron la espalda a los suyos para servir a los poderosos. Esta degeneración dela especie humana, corrupta y vulgar, aún ocupa un lugar destacado entre lahumanidad, pero su valoración y credibilidad va poco a poco perdiendo peso.Además, ha quedado en evidencia a quien sirven en realidad, ha quedado claro susubordinación al poder financiero, han demostrado sin lugar a dudas a quienesvendieron su alma.
Y ahora aparece en toda su expresión el poder que siempre estuvo detrás de losotros pero que pasa a ocupar el primer plano, el poder financiero, losbanqueros.
Sus armas son las mismas, inculcar el miedo, la dependencia de ellos, presentarse como “dioses” y “salvadores” de los males que previamente ellosdiseñaron y llevaron a la práctica. Su ambición es ilimitada, su falta derespeto hacia la vida es sólo comparable a su frialdad ante los dañosocasionados por su ambición. Las personas son números en sus balances. La dignidadhumana no cuenta en sus “negocios”. El sufrimiento humano, consecuencia delhambre y las enfermedades ocasionadas por la pobreza que ellos ocasionan, sonsólo daños colaterales inevitables.
Y ahora mismo, en estos tiempos de cambio, los tres están presentes y activos.El religioso queriendo recuperar el poder perdido. El político no queriendoperderlo. Y el económico cogiendo las riendas de todo porque lo que realmenteimporta es el poder. Pero, mientras, el hombre va despertando, se va dando cuentade lo que ocurre, se está empezando a unir y a levantar su voz reclamando susderechos y en contra de la dictadura de los poderes.
Ellos, los poderosos, sabían que eso iba a llegar, y saben que ya ha llegado.Por eso aprietan más el lazo, por eso amenazan más que nunca con el miedo a unfuturo negro, por eso están llevándolo todo a una situación límite.
El pulso ha comenzado, y el hombre, el ser humano, debe de ser consciente de supoder, del poder que da la unidad de los pueblos, porque esa es la gran armacontra la que nada pueden hacer. Ya se está demostrando en algunas partes delmundo.
El imperio utiliza el miedo, la amenaza con el caos. El hombre debe utilizar launidad, la fuerza que emana de ella, para desenmascararles y expulsarles de susficticias posiciones de privilegio. Están ahí gracias a la ignorancia y elmiedo de los pueblos.
Pero conociendo la verdad sobre el origen y el destino del hombre y uniéndosetodos como uno solo, no existen “poderosos” que nos detengan.
Porque el planeta es de todos y para todos. Porque la riqueza que en él existees suficiente para vivir todos. Porque el vergonzoso y repugnante control que“ellos” ejercen sobre la riqueza del planeta, no puede ni debe continuar pormás tiempo.
Ellos actúan en contra del diseño original del planeta y de la humanidad. Laverdad no está de su lado. Su tiempo se acabó.
La humanidad, unida, tendrá a su lado la fuerza de la Verdad, la fuerzaOriginal, la fuerza de la Madre Tierra, la fuerza de la Vida. El tiempo de lahumanidad, como creación con un fin determinado, comienza.
No dejemos que su miedo se apodere de nosotros. No creamos en nada de lo quedicen, porque todo es mentira. No confiemos en ellos, porque están demostrandoque sólo les interesa su riqueza y su poder. Para ellos, nosotros solo somosmateria prima utilizable y luego desechable.
Luchemos. Luchemos. Luchemos.

Revista Fusión

Ser o no ser

Escrito por fagondo 24-06-2011 en General. Comentarios (0)

“Ser o no ser, esa es la cuestión. ¿Qué es más noble para el alma sufrir los golpes y las flechas de la injusta fortuna o tomar las armas contra un mar de adversidades y oponiéndose a ella, encontrar el fin? Morir, dormir… nada más; y con un sueño poder decir que acabamos con el sufrimiento del corazón y los mil choques que por naturaleza son herencia de la carne… Es un final piadosamente deseable. Morir, dormir, dormir… quizá soñar. Ahí está la dificultad. Ya que en ese sueño de muerte, los sueños que pueden venir cuando nos hayamos despojado de la confusión de esta vida mortal, nos hace frenar el impulso. Ahí está el respeto que hace de tan larga vida una calamidad. Pues quien soportaría los latigazos y los insultos del tiempo, la injusticia del opresor, el desprecio del orgulloso, el dolor penetrante de un amor despreciado, la tardanza de la ley, la insolencia del poder, y los insultos que el mérito paciente recibe del indigno cuando él mismo podría desquitarse de ellos con un puñal. Quejarse y sudar bajo una vida cansada, por el temor a algo después de la muerte – El país sin descubrir de cuya frontera ningún viajero vuelve- aturde la voluntad y nos hace soportar los males que sentimos en vez de volar a otros que desconocemos. La conciencia nos hace cobardes a todos. Y así el nativo color de la resolución enferma por el hechizo pálido del pensamiento y empresas de gran importancia y peso con lo que a esto se refiere, sus corrientes se desbordan y pierden el nombre de acción.”

Hamlet. William Shakespeare

La vida es sueño

Escrito por fagondo 24-06-2011 en General. Comentarios (0)

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Qué hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida?  Un frenesí.
¿Qué es la vida?  Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

La vida es sueño. Calderón de la Barca

¿Qué sería sin amor el mundo?

Escrito por fagondo 24-06-2011 en General. Comentarios (0)

"Wilhem, ¿qué sería sin amor el mundo para nuestro corazón? Una linterna mágica sin luz. Apenas pones la lamparilla aparecen sobre tu blanca pared imágenes de todos los colores. Y aun cuando no fueran más que eso, fantasmas pasajeros, constituyen nuestra felicidad si los contemplamos como niños pequeños y nos extasiamos ante esas maravillosas apariciones. Hoy no he podido ver a Lotte, me retuvo una visita ineludible. ¿Qué hacer?. Le envié mi criado solamente por tener a mi alrededor alguien que hoy hubiera estado cerca de ella. Con qué impaciencia le estuve esperando, con qué alegría volví a verlo. Si no me hubiera dado vergüenza me habría gustado tomar su cabeza y la habría besado. Cuentan de la piedra de Bolonia que si se la pone al sol absorbe rayos y resplandece algún tiempo durante la noche. Lo mismo me sucedió a mí con el criado. La sensación de los ojos de ella se habían posado en su rostro, en sus mejillas, en sus botones y en el cuello de su casaca ¡hacíamelo tan sagrado, tan valioso!. En aquel instante no hubiera cambiado mi criado por mil táleros. ¡Me sentía tan a gusto en su presencia...! Dios te libre de reírte. Wilhem , ¿será la felicidad producto de la fantasía?"

Werther. Goethe

Paraíso

Escrito por fagondo 17-04-2011 en General. Comentarios (0)

“Hay que vomitar la ciencia del bien y del mal para volver a entrar al Paraíso.”

Anthony de Mello